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Infancia y llamado

Nací en San Salvador, El Salvador, el 6 de febrero de 1967, tercer hijo de Luis de Jesús Mejía Miranda y Haydee Renderos Juan.
Crecí en un hogar cristiano evangélico, donde desde temprana edad fui instruido en la Palabra de Dios, en la vida de oración y en el compromiso con la verdad.
Mis hermanos son Luis Alexander y David Edgardo, con quienes compartí una infancia marcada por la fe, la formación espiritual y el amor a la familia.

Vocación ministerial

Desde la edad de 16 años he dedicado mi vida a la obra de la evangelización y la misión, respondiendo al llamado de Dios con convicción y perseverancia.
He servido en múltiples áreas del ministerio cristiano, desarrollando una vocación centrada en la enseñanza bíblica, la formación de líderes y el fortalecimiento espiritual de la Iglesia.

Familia

El 5 de julio de 1986 contraje matrimonio con Kelly Elizabeth Guzmán, compañera de vida y ministerio.Dios nos ha bendecido con cuatro hijos: Elizabeth, Ezequiel, Adam y Andrés, y con dos hermosos nietos, Santiago y Adriana, hijos de Elizabeth.La familia ha sido siempre el primer campo de servicio y testimonio de nuestra fe.

Formación teológica

Soy graduado en Teología del Instituto Bíblico Betel de las Asambleas de Dios y poseo un Bachillerato en Teología de la Facultad Internacional de Teología (FIET).
He servido como maestro de teología en diversos seminarios e institutos bíblicos, impartiendo materias como:
Historia Eclesiástica, Ética Cristiana, Libros Poéticos, Hermenéutica Bíblica y Homilética.

Ministerio actual y misión

Actualmente soy Pastor principal de la Iglesia Cristiana Jerusalén, ubicada en Antiguo Cuscatlán, La Libertad, El Salvador.
He servido como misionero en el norte de California, Estados Unidos, y he participado en viajes misioneros a Cuba, España y toda Centroamérica, trabajando en la expansión del Reino de Dios.

Me desempeño también como analista político y asesor, colaborando con diversos actores públicos desde una perspectiva cristiana, comprometido con el fortalecimiento de la justicia, la verdad y la paz.
Parte esencial de mi llamado es la atención a los marginados, huérfanos, viudas y personas en necesidad, procurando que la fe cristiana se traduzca en acción concreta y compasiva. en la expansión del Reino de Dios.


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