Dia 5- 21 DÍAS DE ORACIÓN Y AYUNO | PODCAST

Comparte este artículo

Vivimos tiempos en los que la indiferencia espiritual avanza mientras multitudes caminan sin Cristo, sin esperanza y sin rumbo. En medio de esta realidad,

Dios sigue buscando hombres y mujeres dispuestos a asumir un llamado antiguo pero urgente: ponerse en la brecha por los perdidos.Interceder no es solo orar; es tomar una posición espiritual, es colocarnos en la muralla rota de nuestra generación, como guardianes del alma de otros, clamando con perseverancia para que la misericordia y el poder de Dios se manifiesten.

Tal como lo expresa Ezequiel 22:30, el Señor sigue buscando intercesores que se levanten en favor de la tierra antes de que sea demasiado tarde.

En el episodio de hoy reflexionamos sobre este llamado, sobre nuestra responsabilidad espiritual y sobre el poder de una iglesia que ora no solo por sí misma, sino por aquellos que aún no conocen a Cristo: nuestros hijos, familiares, amigos y vecinos.

 Le invito a escuchar este mensaje y a permitir que el Espíritu Santo despierte en ti una carga renovada por la salvación de otros.

Intercesión: Es ponernos en la brecha por los perdidos

Estos días de CLAMOR POR SALVACIÓN nos llaman a tomar una posición espiritual activa: interceder.

Interceder es ponernos en defensa y mediación por otros delante de Dios, como un soldado que se coloca en una muralla rota para proteger su ciudad. Es un acto de amor profundo, de responsabilidad espiritual y de obediencia al llamado divino.

La Escritura lo expresa con claridad:

Dios sigue buscando intercesores. Personas dispuestas a asumir la carga de otros, a clamar con perseverancia, a cerrar la brecha espiritual que los separa de Él, para que no perezcan. Es por medio de la oración que podemos interceder no solo por nuestras propias necesidades, sino también por la vida de otros creyentes y, de manera especial, por aquellos amigos y familiares que aún no conocen a Cristo. 

Cuando intercedemos, nos colocamos en la brecha: nos interponemos espiritualmente a favor de quienes amamos, creyendo firmemente que Dios nos oye y que Él responderá con misericordia y poder. Jesús nos está llamando a interceder por una sociedad que ha perdido la capacidad de discernir entre lo santo y lo diabólico, entre la verdad y la mentira. Vivimos en un mundo que se hunde cada vez más en el pecado, donde muchos sienten que todo está perdido y que no hay esperanza para el futuro. Nuestros familiares, amigos y vecinos forman parte de ese mundo quebrantado. Pero en medio de esta oscuridad, Dios, en su gran amor, sigue buscando a quienes estén dispuestos a interceder. Él nos llama a ponernos en la brecha por ellos, antes de que sea demasiado tarde.La pregunta permanece abierta para cada uno de nosotros:

Si este mensaje habló a tu corazón, compártelo. Puede ser el comienzo de una cadena de oración que transforme familias, restaure vidas y rescate almas para Cristo.

Nunca subestimes lo que Dios puede hacer a través de una oración hecha con fe y perseverancia.


Hoy más que nunca, el mundo necesita intercesores que se atrevan a ponerse en la brecha.

Guías descargables: 21 dias de Oración y Ayuno


Comparte este artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *